Cientos de usuarios del Sistema Integrado de Transporte Masivo de Cartagena llegaron ayer a las estaciones a recargar sus tarjetas para poder abordar un bus. Sin embargo, se encontraron con el letrero “fuera de servicio” y al preguntarle al vigilante lo que pasaba la sorpresa fue mayor: el servicio era gratis.
El torniquete de acceso para las personas en silla de ruedas era de libre acceso para todos los usuarios del sistema, como una solución temporal a la suspensión del software y sistema de recaudo por parte de Dataprom, miembro del consorcio Colcard.
Inclusive, la gerente de Transcaribe, Sindry Camargo, realizó un recorrido por las estaciones del sistema para supervisar el ingreso de los usuarios a las mismas, y socializar con ellos la información del atípico funcionamiento.
Aunque algunos usuarios celebraron la decisión, pues claramente es un ahorro de pasajes, para otros representó una incertidumbre y una preocupación ante la crisis que atraviesa Transcaribe y que por primera vez se estaba haciendo palpable.
Para Jaime Oviedo Agámez, usuario recurrente del SITM, la manera en cómo está funcionando actualmente no tiene comparación con el medio de transporte del que se habló al comienzo del proyecto.
“Es preocupante porque se le dio una expectativa diferente a los cartageneros, quienes creímos en ese proyecto y hoy en día, que se han quitado otros medios de transporte, se presenta esta situación. Si mañana dicen que van a cerrar, ¿cómo quedaría el usuario?”.
La duda de Oviedo es compartida por cientos de cartageneros, quienes solamente piden al alcalde William Dau que no deje morir al sistema, pues las implicaciones son enormes.
“Todos los ciudadanos estamos preocupados. Los que vivimos para la zona sur tenemos dificultades para movilizarnos y nos veremos afectados si deja de operar Transcaribe, por eso le solicitamos al alcalde Dau que se coloque la mano en el corazón y nos ayude con esta problemática”, afirmó la usuaria Aida Olivero.
Ante la gravedad de la situación, que ha concentrado toda la atención local y nacional, ayer el alcalde Dau convocó a una reunión a la Junta Directiva del SITM y su gerente, Sindry Camargo; algunos integrantes del gabinete distrital; el presidente del Concejo, Wilson Toncel, y el cabildante César Pion.
Estos últimos le plantearon a la administración que los propietarios de los buses de transporte urbano que circulan por la ciudad reemplacen sus vehículos por los alimentadores del sistema que operan diversas rutas en Cartagena. Según los cabildantes, esta medida permitirá disminuir los recursos a invertir en la operación y que el sistema cobije un porcentaje mayor de los barrios de la ciudad .
En el mismo sentido, exigieron al Gobierno nacional acompañar el proceso y coadyuvar con la consecución de recursos para salvar la operación. A su vez, ratificaron que la corporación dará viabilidad a cualquier medida presentada desde la Alcaldía para superar la crisis.
Por otra parte, la gerente de Transcaribe aseguró que se sigue trabajando en un plan de contingencia para minimizar las consecuencias de la situación en el menor tiempo posible. Sin embargo, al cierre de esta edición, todavía no se conocían detalles del mismo.
“Desde Transcaribe no hemos dejado de trabajar para la construcción, materialización e implementación del plan de contingencia, para garantizarle a los cartageneros su derecho a la movilidad”, enfatizó.
Cabe recordar que el pasado 13 de marzo Transcaribe movilizó 74.349 pasajeros, el número más alto de usuarios desde que comenzó la pandemia.
